¿Alguna vez te has puesto a pensar en lo que ocurre cuando la historia de una vida se cruza con las ganas de aprender de un joven? Solemos imaginar el desarrollo económico local como una ecuación fría, llena de diagnósticos territoriales, balances financieros, indicadores de empleo y proyectos de infraestructura. Y sí, todo eso importa muchísimo. Pero en el fondo, detrás de cualquier estadística o plan de desarrollo, lo que realmente mueve a una comunidad es la pasión humana y la capacidad de conectar unos con otros a través de relatos que inspiran.
En el Grupo Gestor de Antigua Guatemala tuvimos la vivencia de experimentar este cruce intergeneracional de manera directa. En el histórico Salón Mayor del Centro Cultural Colegio Santo Tomás de Aquino de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) —un recinto cuya arquitectura colonial de muros anchos parece guardar siglos de conocimiento acumulado—, nos reunimos para celebrar el evento de storytelling: «Historias que encienden la chispa».
Fue una jornada en la que se respiró algo distinto. No se sintió como una reunión formal más de la agenda institucional, sino como un punto de encuentro lleno de vida. Allí coincidieron referentes experimentados de nuestro entorno emprendedor, jóvenes con ganas de comerse el mundo, estudiantes de nivel diversificado y madres de familia comprometidas con el futuro de sus hijos. A través del poder de la palabra, las lecciones del pasado y las herramientas tecnológicas de hoy se entrelazaron para recordarnos que el cambio real siempre empieza cuando nos escuchamos con atención.
La alianza con la academia y el valor del espacio compartido
Ninguna iniciativa comunitaria prospera en el aislamiento. La teoría del capital social, desarrollada magistralmente por Robert Putnam (2000), nos recuerda que la confianza colectiva y las redes de colaboración son los activos más valiosos que puede poseer una ciudad. En nuestro caso, la realización de este encuentro fue posible gracias a una alianza estratégica de gran significado con el Centro Cultural Colegio Santo Tomás de Aquino de la USAC.
Que esta institución centenaria nos abriera de par en par las puertas de su Salón Mayor no es un detalle menor ni meramente logístico. Simboliza la unión indispensable entre la academia histórica, el sector productivo y la sociedad civil. Tal como plantea Francisco Alburquerque (2004) en sus influyentes trabajos sobre desarrollo económico local en América Latina, los territorios más competitivos e innovadores no son los que tienen más recursos financieros, sino los que saben construir «gobernanza local». Esto implica crear espacios físicos y sociales donde la universidad, las organizaciones comunitarias y los vecinos conversen al mismo nivel.
El ambiente del Salón Mayor ofreció ese marco. Las paredes de piedra y madera dialogaron con la frescura de los asistentes. Entre el público contamos con la entusiasta presencia de los alumnos del 6to. Perito Contador del Colegio La Salle Antigua Guatemala, jóvenes a punto de dar el salto al mundo laboral o académico, y con un grupo de madres de familia del proyecto «Corazón de los Niños», quienes acompañan día a día a sus hijos en el grupo de jóvenes líderes emprendedores. Ver a estudiantes de contabilidad sentados junto a madres trabajadoras y líderes de la sociedad civil fue, en sí mismo, un reflejo de lo que buscamos construir: un ecosistema donde nadie quede fuera del diálogo sobre el desarrollo.

La narrativa como motor de resiliencia: Aprender de los tropiezos
¿Por qué elegimos la herramienta del storytelling en lugar de una conferencia tradicional? Jerome Bruner (1986), uno de los padres de la psicología cognitiva moderna, explicó que las personas no organizamos nuestras vidas a través de algoritmos o listas de datos puros, sino mediante narrativas. Para Bruner, el pensamiento narrativo es el medio por el cual procesamos las intenciones, las emociones, los fracasos y las victorias.
Durante la primera parte del evento, contamos con las intervenciones de tres panelistas de amplia trayectoria: Jeanne Samayoa, Anita Beteta y Philipe Wilson. Si algo caracterizó sus intervenciones fue la honestidad. Lejos de ofrecer discursos prefabricados sobre el éxito instantáneo, Jeanne, Anita y Philipe abrieron su memoria para compartir cómo comenzaron sus proyectos desde cero. Hablaron con total transparencia de sus reticencias iniciales, los momentos de incertidumbre, las pérdidas económicas y los errores de cálculo que en su momento parecieron desastrosos.
Sin embargo, el núcleo de su mensaje no estuvo en la queja, sino en la metamorfosis de la adversidad. Explicaron cómo lograron convertir esos problemas en oportunidades reales, reajustando sus estrategias y avanzando con terquedad positiva hasta alcanzar sus metas.
Esta perspectiva encaja con las investigaciones sobre resiliencia emprendedora de Aaker y Smith (2010), quienes sostienen que las historias más persuasivas y transformadoras son aquellas que muestran la vulnerabilidad del héroe o la heroína. Cuando un emprendedor o estudiante joven escucha que alguien reconocido también quebró un negocio, sintió miedo o cometió errores graves al inicio, la distancia entre «el líder» y «el espectador» se destruye. El éxito deja de verse como un privilegio reservado para unos pocos y se entiende como el resultado de un proceso de aprendizaje continuo.
Para los estudiantes del Colegio La Salle, acostumbrados a los números fríos de la contabilidad y el estado de pérdidas y ganancias, escuchar estas experiencias vividas les permitió dar un rostro humano a la teoría financiera. Entendieron que detrás de cada balance o auditoría hay decisiones difíciles, riesgos asumidos y, sobre todo, una historia personal de persistencia.
Juventud, territorio e inteligencia artificial: Formando a la nueva cohorte
La chispa encendida por la experiencia de los panelistas consolidados encontró terreno fértil en la segunda parte del programa. En ese momento, la voz pasó a dos de las promesas jóvenes de nuestro Grupo Gestor: Jose Camey y Andrea Aspuac.
Con desenvoltura y madurez, Jose y Andrea tomaron el micrófono para compartir la experiencia vivida en el taller «Jóvenes por el desarrollo económico local». Este proceso de formación e innovación de tres días intensivos reunió a 33 jóvenes procedentes de distintos puntos de Guatemala, convirtiendo a nuestra región en un laboratorio vivo de liderazgo juvenil.
Durante esa formación, los participantes potenciaron de forma práctica sus conocimientos en tres ejes fundamentales:
- Liderazgo dinámico e identidad territorial: Superando la idea del líder que manda u ordena, para pasar al líder que facilita, escucha y moviliza a su comunidad frente a problemas complejos.
- Gestión territorial: Comprendiendo que el territorio no es solo un mapa geográfico, sino un espacio social identitario. Sergio Boisier (2005) señalaba que el desarrollo regional descentralizado requiere que los habitantes reconozcan la riqueza de su cultura, su patrimonio y sus recursos locales para transformarlos en valor sostenible.
- Herramientas de Inteligencia Artificial: Un módulo que rompió paradigmas entre los asistentes.
Detengámonos un momento en este último punto. ¿Qué hace la inteligencia artificial en un taller de desarrollo económico local para jóvenes en Guatemala? En realidad, muchísimo. Tradicionalmente, los pequeños emprendedores o los líderes comunitarios de las áreas departamentales han enfrentado una seria desventaja frente a las grandes corporaciones por falta de acceso a consultorías costosas, investigación de mercados o diseño profesional.
La irrupción de las herramientas de IA accesible ha cambiado las reglas del juego. Como expuso el sociólogo Manuel Castells (2009) al analizar la sociedad red, cuando el conocimiento y las herramientas tecnológicas se democratizan, las periferias ganan una capacidad insospechada de autogestión. En el taller, los 33 jóvenes no solo aprendieron teoría sobre algoritmos; utilizaron aplicaciones prácticas para estructurar modelos de negocios, redactar proyectos de impacto social, diseñar estrategias de comunicación para sus comunidades y automatizar tareas operativas.
Saber que un joven de un municipio de Sacatepéquez o del interior del país puede utilizar la IA para nivelar el terreno competitivo con cualquier empresa global es, francamente, esperanzador. Andrea y Jose no solo contaron lo que aprendieron; transmitieron el entusiasmo de saberse poseedores de herramientas que aceleran el cambio.
Madres, jóvenes y el tejido comunitario: El proyecto «Corazón de los Niños»
Uno de los momentos de mayor calidez humana en el Salón Mayor del Colegio Mayor Santo Tomás de Aquino fue la presencia activa del grupo de madres de familia del proyecto «Corazón de los Niños».
En muchos análisis sobre economía social se suele invisibilizar el rol del hogar y de los cuidados en la formación del espíritu emprendedor. Sin embargo, autores como Amartya Sen (1999) en su enfoque de desarrollo como libertad, enfatizan que las oportunidades reales de una persona dependen de su «entorno de soporte». Una joven o un joven que cuenta con una madre que cree en su potencial, que se sienta a escuchar sus ideas y que se involucra en sus espacios de formación, tiene un impulso incomparablemente mayor para superar las barreras del entorno.
Las madres presentes en la actividad no acudieron como meras acompañantes silenciosas. Estaban allí validando el esfuerzo de sus hijos, aprendiendo a la par de ellos y tejiendo esa red comunitaria invisible pero resistente que sostiene el desarrollo de Antigua Guatemala. Su presencia nos recordó que el emprendimiento no es una aventura solitaria de individuos aislados, sino un proyecto familiar y colectivo.
Hacia un ecosistema territorial de aprendizaje continuo
El encuentro «Historias que encienden la chispa» no puede entenderse como un evento aislado en el calendario. Debe verse como un eslabón más en la construcción de un ecosistema territorial de aprendizaje que el Grupo Gestor de Antigua Guatemala impulsa con determinación.
Si conectamos los puntos entre la teoría académica y la práctica vivida en esta jornada, sintetizamos las lecciones clave para nuestra comunidad en los siguientes pilares:
- Espacios de diálogo inclusivos y alianzas institucionales: La integración con la universidad (USAC) demuestra que el patrimonio histórico se llena de vida cuando alberga la innovación social.
- Transferencia intergeneracional de experiencias: El storytelling rompe brechas generacionales, permitiendo que la resiliencia de Jeanne, Anita y Philipe alimente el ímpetu de Jose y Andrea.
- Apropiación de herramientas del siglo XXI: La capacitación en inteligencia artificial para 33 jóvenes de Guatemala democratiza las oportunidades y fortalece la autogestión regional.
- Sostenibilidad desde la base comunitaria: El acompañamiento de las madres del proyecto «Corazón de los Niños» y de los estudiantes del Colegio La Salle consolida el tejido social indispensable para que cualquier iniciativa perdure.
Cuando la experiencia práctica se combina con la soltura tecnológica de las nuevas generaciones, el territorio gana una capacidad de respuesta mucho más ágil ante las crisis económicas o sociales. Ya no dependemos de soluciones que vengan impuestas desde afuera; generamos las respuestas desde la propia comunidad, aprovechando nuestro talento y nuestras alianzas.
Conclusión: Mantener viva la llama
Salimos del Salón Mayor del Colegio Mayor Santo Tomás de Aquino con la sensación clara de que algo importante se había puesto en marcha. Las historias compartidas no fueron meras palabras que se disiparon en el aire; fueron semillas sembradas en la mente de los estudiantes del Colegio La Salle, en el corazón de las madres de familia de «Corazón de los Niños» y en las herramientas de trabajo de cada uno de los jóvenes que participaron en el taller.
Aprender a transformar los problemas en oportunidades requiere valor, conocimiento y, sobre todo, compañía. Nadie sale adelante completamente solo. Desde el Grupo Gestor de Antigua Guatemala queremos agradecer profundamente al Colegio Mayor Santo Tomás de Aquino de la USAC por ser nuestro aliado y casa receptora en este evento, a cada uno de los panelistas por su generosidad al compartir sus vivencias, y a cada joven y madre de familia por recordarnos la razón por la cual trabajamos todos los días.
La chispa del desarrollo económico local ya está encendida en Antigua Guatemala y en los distintos rincones del país desde donde nos acompañaron. Ahora, la tarea que nos corresponde a todos —como ciudadanos, emprendedores, estudiantes e instituciones— es alimentar esa llama con trabajo constante, colaboración sincera y la convicción de que las mejores historias de nuestra tierra aún están por escribirse.
Referencias
- Aaker, J., & Smith, A. (2010). The Dragonfly Effect: Quick, effective, and powerful ways to use social media to drive social change. John Wiley & Sons.
- Alburquerque, F. (2004). El desarrollo económico local y el trabajo decente. Instituto de Fomento Regional.
- Boisier, S. (2005). ¿Hay espacio para el desarrollo local en la globalización? Revista de la CEPAL, 86, 47-62. https://doi.org/10.18356/b22b1373-es
- Bruner, J. (1986). Actual minds, possible worlds. Harvard University Press.
- Castells, M. (2009). Communication power. Oxford University Press.
- Putnam, R. D. (2000). Bowling alone: The collapse and revival of American community. Simon & Schuster.
- Sen, A. (1999). Development as Freedom. Oxford University Press.