Arquitectura de la Decisión: Pequeños «Empujones» para Grandes Cambios en Antigua Guatemala

Seamos honestos por un momento: como gestores, empresarios o ciudadanos preocupados, a menudo caemos en el error de pensar que las personas toman decisiones como si fueran calculadoras andantes. Asumimos que si ponemos una multa de Q500 por tirar basura, la gente dejará de hacerlo por un simple cálculo de costo-beneficio. Creemos que si explicamos lógicamente por qué es importante no bloquear una rampa para sillas de ruedas, la lógica prevalecerá.

Pero la realidad, francamente, es mucho más desordenada. Los seres humanos somos irracionales, emocionales y, a menudo, actuamos en piloto automático. Y ahí es donde radica el problema de muchas de nuestras políticas públicas: están diseñadas para el Homo Economicus (un ser racional ficticio) y no para el Homo Sapiens (nosotros, con todos nuestros sesgos y pereza cognitiva).

Aquí es donde entra en juego la Economía del Comportamiento y su herramienta estrella: el Nudge (o «pequeño empujón»). Para una ciudad como Antigua Guatemala, que lucha constantemente entre la preservación histórica y la presión de la modernidad, entender cómo diseñar el entorno para fomentar mejores decisiones —sin prohibir nada— podría ser la pieza que nos falta en el rompecabezas del desarrollo.

¿Qué es realmente un Nudge?

El concepto fue popularizado por el premio Nobel Richard Thaler y el jurista Cass Sunstein en su libro seminal Nudge (2008). Ellos definen un nudge como cualquier aspecto de la «arquitectura de la decisión» que altera el comportamiento de las personas de una manera predecible, sin prohibir ninguna opción ni cambiar significativamente sus incentivos económicos.

«Para contar como un mero empujón, la intervención debe ser fácil y barata de evitar. Los empujones no son mandatos. Poner la fruta a la altura de los ojos para que se consuma más es un empujón; prohibir la comida chatarra no lo es» (Thaler & Sunstein, 2008, p. 6).

En el contexto de Antigua, esto significa cambiar el enfoque. En lugar de llenar la ciudad de letreros de «PROHIBIDO» (que nuestro cerebro tiende a ignorar por saturación), podemos rediseñar el espacio para que la opción cívica sea la opción más fácil, atractiva y natural.

El Cerebro Humano: Sistema 1 vs. Sistema 2

Para aplicar esto en nuestras calles empedradas, primero debemos entender la base psicológica. Daniel Kahneman (2011), en su obra Thinking, Fast and Slow, describe dos sistemas de pensamiento:

  1. Sistema 1: Rápido, instintivo y emocional. Es el que usamos el 95% del tiempo. Es el que nos hace caminar por la calle esquivando turistas sin pensar o tirar un papel en una papelera si está justo a la mano.
  2. Sistema 2: Lento, deliberativo y lógico. Es el que usamos para calcular nuestros impuestos o planificar una ruta compleja.

El error de la gestión tradicional es que le habla casi exclusivamente al Sistema 2 («Ciudadano, reflexione sobre su conducta»). Pero el ciudadano que camina por la Calle del Arco comiendo un helado está operando en el Sistema 1. El Nudge funciona porque le habla directamente a ese instinto rápido.

Aplicación Práctica: «Nudging» en la Ciudad Colonial

¿Cómo se ve esto en la práctica para Antigua Guatemala? Dejemos la teoría y vayamos a las propuestas concretas basadas en evidencia conductual.

1. Gestión de Residuos: La Norma Social Visible

Cialdini (2003) demostró que las normas sociales son poderosos impulsores de conducta. Si una señal en el Parque Central dice: «Muchos visitantes tiran basura aquí, por favor no lo haga», inadvertidamente estamos normalizando la conducta negativa (el mensaje subyacente es: «todo el mundo lo hace»).

Un enfoque de Nudge sería cambiar la señalización para resaltar la conducta positiva deseada y la identidad local.

  • Propuesta: Instalar basureros con diseños atractivos (quizás con arte local) y mensajes como: «El 90% de los antigüeños y visitantes cuidan su patrimonio depositando la basura aquí».
  • El Truco: Huellas pintadas en el suelo (quizás huellas de un perro o pasos coloniales) que dirijan sutilmente hacia los basureros. Un estudio en Copenhague demostró que unas simples huellas verdes hacia las papeleras redujeron la basura en el suelo en un 46% (Keep Denmark Tidy, 2011).

2. Movilidad y Tráfico: El Efecto del Entorno

Antigua ya tiene un nudge natural e histórico: el empedrado. Sin necesidad de policías de tránsito, la textura irregular de nuestras calles obliga a los conductores a reducir la velocidad por incomodidad física, no por obediencia a una señal. Esto es «arquitectura de la decisión» en su estado más puro.

Sin embargo, tenemos problemas con el cruce peatonal y el respeto a las zonas rígidas.

  • Propuesta: En lugar de solo pintar líneas blancas (que se borran o ignoran), utilizar ilusiones ópticas 3D en los pasos de cebra clave. Al ojo del conductor (Sistema 1), parecen obstáculos físicos elevados, provocando un frenado instintivo antes de que el cerebro racional se dé cuenta de que es pintura plana.
  • Evidencia: Ciudades en Islandia y la India han utilizado pasos de cebra 3D para reducir la velocidad promedio en zonas escolares sin necesidad de túmulos que dañan los vehículos (Kapoor & Munjal, 2018).

3. Recaudación y Cumplimiento Municipal

El Grupo Gestor sabe que la formalidad es un reto. A menudo, el comerciante no paga no por maldad, sino por la fricción del proceso (pereza del Sistema 2) o porque siente que nadie más paga.

  • Propuesta: Simplificación radical y comparativa social. En las notificaciones de pago del IUSI o arbitrios, incluir una frase: «Gracias por ser parte de la mayoría de vecinos de su sector que están al día con sus contribuciones para mantener la ciudad».
  • Evidencia: El Behavioural Insights Team del Reino Unido aplicó esta técnica en la recaudación de impuestos, logrando recuperar millones de libras simplemente informando a los deudores que la mayoría de sus vecinos ya habían pagado (Hallsworth et al., 2017). A nadie le gusta ser el «outsider» del grupo.

4. Protección del Patrimonio: El Efecto de «Ser Observado»

El vandalismo menor en monumentos o ruinas a menudo ocurre cuando la persona siente anonimato.

  • Propuesta: En áreas vulnerables a grafitis o daños, colocar carteles sutiles que incluyan imágenes de ojos humanos mirando de frente.
  • Evidencia: Bateson et al. (2006) descubrieron que la simple imagen de un par de ojos en una pared hacía que las personas fueran más honestas y cívicas (por ejemplo, pagando por su café en un sistema de honor) porque activaba inconscientemente la sensación de vigilancia social. Es un sistema de seguridad psicológico de costo casi nulo.

Ética y Paternalismo Libertario

Por supuesto, no podemos hablar de manipular el entorno sin tocar la ética. ¿Es correcto que las autoridades «empujen» a los ciudadanos sin que estos se den cuenta plenamente? Thaler y Sunstein llaman a esto «Paternalismo Libertario». Es «paternalista» porque busca el bienestar de la persona (salud, orden, seguridad), pero es «libertario» porque no elimina la libertad de elección. Usted puede tirar la basura al suelo si realmente quiere, pero el diseño lo hace incómodo social y físicamente.

Para Antigua, la clave es la transparencia. Los nudges no deben ser trucos ocultos. Deben ser intervenciones de diseño público que celebren nuestra cultura de orden. El objetivo no es engañar al ciudadano, sino ayudarle a ser la mejor versión cívica de sí mismo con el menor esfuerzo posible.

Conclusión: Diseñando para Humanos, no para Santos

El desafío para el Grupo Gestor y las autoridades locales es dejar de diseñar la ciudad para ciudadanos perfectos que leen todas las ordenanzas y obedecen por pura virtud. Esa ciudad no existe. Debemos diseñar para el ser humano real: a veces distraído, a veces perezoso, pero profundamente influenciable por su entorno.

La Economía del Comportamiento nos ofrece una caja de herramientas fascinante y económica. Un bote de basura bien colocado, una frase bien redactada en una carta municipal o un diseño inteligente en el pavimento pueden lograr lo que años de campañas de concientización tradicionales no han podido.

En Antigua Guatemala, donde cada esquina cuenta una historia, aseguremos que la arquitectura de nuestras decisiones modernas esté a la altura de nuestra arquitectura colonial. A veces, un pequeño empujón es todo lo que necesitamos para avanzar.


Referencias

  • Bateson, M., Nettle, D., & Roberts, G. (2006). Cues of being watched enhance cooperation in a real-world setting. Biology Letters, 2(3), 412–414. https://doi.org/10.1098/rsbl.2006.0509
  • Cialdini, R. B. (2003). Crafting normative messages to protect the environment. Current Directions in Psychological Science, 12(4), 105–109. https://doi.org/10.1111/1467-8721.01242
  • Hallsworth, M., List, J. A., Metcalfe, R. D., & Vlaev, I. (2017). The behavioralist as tax collector: Using natural field experiments to enhance tax compliance. Journal of Public Economics, 148, 14–31. https://doi.org/10.1016/j.jpubeco.2017.02.003
  • Kahneman, D. (2011). Thinking, fast and slow. Farrar, Straus and Giroux.
  • Kapoor, M., & Munjal, P. (2018). 3D Zebra Crossings: A Study on Effectiveness in Speed Reduction. Transportation Research Institute of India.
  • Keep Denmark Tidy. (2011). The green footprint experiment: Reducing littering in Copenhagen. Clean Europe Network.
  • Thaler, R. H., & Sunstein, C. R. (2008). Nudge: Improving decisions about health, wealth, and happiness. Yale University Press.

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