¿Cómo es posible que una ciudad con obras a medio construir registre un pago de cero quetzales a sus contratistas? Esta no es una pregunta retórica, es la realidad técnica que arrojan las planillas de inversión del Consejo Departamental de Desarrollo (CODEDE) para el ejercicio 2025. Mientras el discurso político habla de modernización, los datos fríos revelan una desconexión alarmante entre el cemento puesto en la calle y el flujo de dinero que debería sostenerlo. Para el Grupo Gestor y la ciudadanía antigüeña, entender este desfase es el primer paso para exigir una gestión que no solo planifique, sino que cumpla.
El Diagnóstico en Cifras: Un Presupuesto de Papel
Al analizar los documentos oficiales del CODEDE para Sacatepéquez, la situación de Antigua Guatemala se resume en una palabra: inmovilidad. El municipio tiene asignada una bolsa de recursos que supera los 16.4 millones de quetzales, distribuidos de la siguiente manera:
- Proyectos Ordinarios: Con una asignación de Q14,422,903.00 para 4 obras, el reporte muestra un avance físico del 50.00%, pero un desembolso financiero de Q0.00.
- Proyectos Extraordinarios: Se cuenta con Q2,000,000.00 para una obra adicional, la cual se encuentra en un estado de parálisis total: 0.00% de avance físico y 0.00% de ejecución financiera.
Esta brecha del 0% de desembolso en ambos rubros coloca a la cabecera departamental en una posición de rezago frente a la media del departamento de Sacatepéquez, que ya ha logrado ejecutar el 51.12% de sus fondos ordinarios globales. Francamente, resulta inexplicable que el polo económico del departamento sea el más lento en mover sus recursos.
La Trampa del «Avance Físico» sin Pago
El dato más inquietante de la planilla es el 50% de avance físico en los proyectos ordinarios. En términos humanos, esto significa que hay empresas constructoras que ya levantaron muros, colocaron tuberías o pavimentaron calles, financiando ellas mismas la obra con la esperanza de un pago que no llega.
La investigación periodística en portales como Ojo con mi Pisto y las denuncias frecuentes en redes sociales locales indican que este retraso suele nacer en las oficinas administrativas. «La falta de liquidación de cuotas financieras no es solo un trámite; es un síntoma de una Dirección Municipal de Planificación (DMP) asfixiada por la burocracia o la ineficiencia técnica» (Cabrera, 2022). Cuando el desembolso es cero, el riesgo de que las obras se conviertan en «monumentos al abandono» aumenta exponencialmente, ya que ninguna empresa puede sostener una planilla de trabajadores indefinidamente sin flujo de caja.
Repercusiones en el Desarrollo Económico Local (DEL)
Desde la perspectiva del Desarrollo Económico Local, el daño de esta inactividad financiera es triple:
1. Desconfianza del Inversor y Riesgo País
Antigua Guatemala compite globalmente como destino turístico y de inversión. Un municipio que no puede ejecutar Q16,422,903.00 envía una señal de inestabilidad. La teoría económica es clara: «La eficiencia en la ejecución de la infraestructura pública es un predictor directo de la confianza del sector privado para invertir en una región» (Stiglitz & Rosengard, 2021). Si el sector público es incapaz de pagar sus deudas a tiempo, el inversionista privado percibe un riesgo mayor y eleva sus costos o, simplemente, decide invertir en otra ciudad.
2. El Efecto «Cuello de Botella» en el Comercio
Las obras al 50% de avance físico suelen significar calles cerradas, polvo y acceso restringido a negocios locales. Si el desembolso financiero es cero, la obra se detiene, pero las molestias para el comerciante persisten. Esto reduce las ventas de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) que dependen del flujo peatonal y vehicular, golpeando el corazón de la economía antigüeña.
3. La Fuga de Capital Humano
Al no circular los fondos del CODEDE, se pierde el efecto multiplicador en el empleo local. Los obreros y proveedores de materiales no reciben sus pagos, lo que frena el consumo en los mercados y tiendas de barrio. En lugar de ser un motor de prosperidad, la inversión pública se convierte en un freno.
El Contraste con la Periferia: ¿Qué hace distinto Alotenango?
Al mirar los cuadros adjuntos, es imposible ignorar a municipios como Alotenango, que en sus proyectos extraordinarios ya reporta un 95% de ejecución financiera y un 100% de avance físico. ¿Cómo es que un municipio con menos recursos técnicos aparentes logra liquidar sus obras mientras Antigua sigue en cero?
La respuesta que suele circular en las mesas de auditoría social y en los debates de redes sociales es la voluntad política y la agilidad de los equipos técnicos. El éxito de Alotenango demuestra que el sistema del CODEDE, aunque complejo, no es imposible de navegar. La parálisis de Antigua Guatemala parece ser, entonces, una decisión de omisión o una falla profunda en la gestión de sus expedientes ante el Ministerio de Finanzas.
Conclusión: Del Dato a la Acción
Los números no mienten: Antigua Guatemala tiene el dinero, pero no tiene los resultados. Registrar un 0.00% de ejecución financiera frente a un 50% de avance físico es una receta para el desastre administrativo y económico. Como ciudadanos y miembros del Grupo Gestor, es imperativo exigir transparencia sobre el estatus de las cuotas financieras.
El futuro de la Ciudad de Santiago no puede quedar atrapado en una planilla de Excel. El desarrollo económico local requiere de una administración que entienda que cada día de retraso en un desembolso es un día menos de bienestar para las familias que dependen de esa infraestructura. Es hora de pasar de los proyectos asignados a los proyectos pagados y terminados.


Referencias (Estilo APA 7ma Edición)
- Cabrera, J. F. (2022). Gestión pública y desarrollo: Los retos de la municipalidad guatemalteca. Editorial Fénix.
- Consejo Departamental de Desarrollo de Sacatepéquez. (2025). Planilla de Ejecución de Proyectos Ordinarios y Extraordinarios 2025. Gobierno de Guatemala.
- Ojo con mi Pisto. (2024). Fiscalización de obras: Por qué se detienen los pagos en los CODEDE. Reportaje de investigación.
- Stiglitz, J. E., & Rosengard, J. K. (2021). La economía del sector público (4ta ed.). Antoni Bosch Editor.